Aunque la confirmación de la figura de doble pie se está haciendo esperar, la verdad es que, por ahora, nada se ha estropeado y podemos seguir esperanzados. Se rompió al alza el triángulo del que hablaba en el anterior comentario y después el Ibex 35 ha apoyado en la directriz bajista del mismo y no ha roto la alcista: todo normal. Se rompieron al alza los 8.850 puntos pero el índice topó con la resistencia de los 8.950 de la que también hablaba en el anterior comentario: todo normal, sobre todo en un escenario en el que las incertidumbres no acaban de despejarse. Técnicamente, las alertas saltarían con la ruptura de la directriz alcista del triángulo. Por otro lado, no pierdan de vista al VIX (índice de volatilidad CBOE): los niveles actuales (en torno a 18) últimamente han sido siempre una buena oportunidad de compra y serviría de cobertura en caso de caídas.
jueves, 23 de febrero de 2012
jueves, 2 de febrero de 2012
¿Rompiendo el triángulo?
Dentro de la "posible" figura de doble pie que el Ibex 35 lleva dibujando desde agosto, en la "posible" formación del segundo pie nuestro índice ha dibujado un triángulo que en las últimas sesiones parece querer romper; de hecho ahora ya está rota la directriz bajista del mismo (el techo del triángulo). En todo caso, para asegurar, creo conveniente esperar a la ruptura de los 8.850 puntos, que podría llevar al Ibex hasta los 9.300 con el permiso del hueco existente en los 8.950 y de la resistencia natural de los 9.000 puntos.
lunes, 2 de enero de 2012
Feliz y Rentable 2012 (es sólo un deseo..., ya veremos)
El año empieza bien. El Ibex sigue dibujando con calma lo que podría llegar a ser un bonito doble pie. De confirmarse finalmente, podría incluso catalogarse como una figura de vuelta cíclica debido a su amplitud (llevaría dibujándose desde agosto). Pero vamos paso a paso, el objetivo más próximo son los 8.850 puntos, después ya veremos.
viernes, 16 de diciembre de 2011
Razones técnicas y razones fundamentales: creo que tendremos unas felices fiestas (bursátiles)
Los recortes de los últimos días no han hecho más ahondar en la simetría de la posible figura (cada vez más clara) de doble pie. Desde un punto de vista más fundamental, la semana que viene van a tener lugar dos acontecimientos que pueden apoyar un rebote serio: el discurso de investidura del futuro Presidente del Gobierno español y el comienzo (el martes) de la financiación hasta 3 años de la banca europea por parte del BCE. Mariano Rajoy ha aludido hoy en rueda de prensa a las medidas que se deberán tomar (y que previsiblemente hará públicas en su discurso) comparándolas en cierto modo con las impopulares medidas que se están adoptando en Cataluña..., a buen entendedor pocas palabras le bastan. Resulta que a la bolsa le gusta este tipo de declaraciones al adelantar un ajuste que sienta las bases de un posterior crecimiento sano. Por otro lado, a nadie se le escapa que la financiación de la banca europea por parte del BCE apoyará las cotizaciones de los bancos en bolsa y reducirá las tensiones en los mercados de capitales, impulsando al alza también los precios de la deuda bancaria ya emitida ante el drástico recorte del coste de financiación que supondrá. Por tanto, estos acontecimientos apoyan y propician un escenario de alzas bursátiles y alzas en los mercados de deuda. También se verán favorecidos los precios de la deuda pública porque... ¿alguien duda que los bancos invertirán en deuda pública al menos parte de la financiación barata (actualmente al 1%) y a más largo plazo (hasta 3 años) que a partir del martes van a poder obtener del BCE? Como señala Jesús Sánchez Quiñones, Director General de Renta 4, en uno de sus últimos artículos "el BCE compra bonos soberanos por al puerta de atrás". Creo que con Mario Draghi, y el permiso de Merkel, el viejo adagio bursátil "Don´t fight the Fed" se puede convertir en "Don´t fight the BCE". En suma, se está empezando a configurar, al menos a corto plazo, un escenario positivo contra el que no conviene posicionarse, más bien hay que subirse al tren rápidamente.
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Envolvente bajista en gráfico diario
Envolvente bajista en gráfico diario: puede ser el comienzo de un repunte de la volatilidad de cara a las importantes reuniones políticas que tendrán lugar en los próximos días. Tras éstas, no sé si subirá o bajará, dependerá de lo que se acuerde y de como se lo tome el mercado, pero la volatilidad parece estar garantizada por lo que puede ser una buena idea comprar VIX.
lunes, 5 de diciembre de 2011
El rebote sigue su curso
El Ibex superó con solvencia los primeros objetivos del rebote y los siguientes son: 8.800, 8.950 y 9.300-9.350. Aunque últimamente el devenir de los acontecimientos es ciertamente imprevisible, la reducción significativa de la volatilidad que se observa es positiva y ya hay quien habla de un gran doble pie en formación.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
La prima de riesgo podría no estar midiendo el riesgo correctamente: las Letras del Tesoro proporcionan más rentabilidad que los depósitos bancarios
Efectivamente, en las últimas semanas se han podido comprar en el mercado Letras del Tesoro a 3, 6 y 12 meses con rentabilidades superiores al 4,5%, muy superiores a las que actualmente ofrecen los depósitos bancarios y también por encima de las rentabilidades prometidas por muchas emisiones de pagarés bancarios, sobre todo en los plazos cortos. Aunque no voy a negar que la incertidumbre reinante y las dudas en torno a la sostenibilidad a largo plazo de la deuda de algunos países están provocando un incremento de la rentabilidad exigida a la misma y castigando su cotización, hasta septiembre el factor que más contribuyó a la caída de los precios de la deuda soberana de los países bajo sospecha fue la venta por parte de los principales bancos europeos, los considerados sistémicos, de una proporción muy importante de su cartera. Estas fuertes ventas presionan los precios a la baja y, por tanto, las rentabilidades al alza, incrementando a la vez la prima de riesgo que se calcula por diferencia con la rentabilidad del bono alemán a 10 años. Según Goldman Sachs, en el tercer trimestre del año los principales bancos europeos vendieron un tercio de su posición en deuda soberana de países periféricos. Podemos estar por tanto ante una simple cuestión de oferta creciente y demanda decreciente: estos bancos, antes compradores netos, ahora son vendedores netos de deuda soberana, a la vez que la oferta por parte de los diferentes estados se incrementa como consecuencia de los vencimientos y de las nuevas necesidades que provoca el déficit público. Centrándonos en el llamado riesgo de crédito, en condiciones normales los precios de la deuda deberían estar determinados por la rentabilidad exigida a la misma en función del riesgo percibido por los inversores en cada momento, pero actualmente se ha invertido el proceso pues son los precios, castigados por las ventas masivas de las entidades bancarias, los que determinan unas rentabilidades y primas de riesgo irreales y anormalmente altas. Y digo “irreales” porque si los bancos siguen vendiendo deuda, como es probable, no lo están haciendo por percibir un riesgo “real” de quiebra de países como España e Italia, sino porque tras los acuerdos adoptados a finales de octubre por las autoridades europeas tienen que valorar la deuda soberana existente en su balance a precios de mercado, lo que penaliza sus resultados y su solvencia. Por otro lado, el hecho de que la quita de Grecia se considere “voluntaria” y no un “evento de crédito”, pone en entredicho la validez de la compra de CDS (credit default swaps) para cubrir su exposición a la deuda soberana, siendo por tanto su venta la única alternativa viable para reducir la exposición. El sorprendente buen comportamiento relativo que están mostrando las bolsas a pesar de las tensiones en los mercados de deuda (el Ibex 35 continúa por encima de los mínimos de septiembre mientras las primas de riesgo son muy superiores a las registradas entonces) apoyaría mi afirmación de que la prima de riesgo actualmente podría no estar midiendo el riesgo correctamente. Bajo este supuesto, y atendiendo a la rentabilidad que proporciona actualmente, creo que la compra de deuda pública española, bien sea acudiendo a las subastas o directamente en el mercado, puede ser una buena alternativa de inversión ya que a la rentabilidad de los cupones probablemente no tardará en sumarse la recuperación de los precios, sobre todo en los plazos largos, cuando las entidades bancarias sistémicas hayan aligerado sus carteras y se reduzca la presión vendedora. En el corto plazo el problema es que, hasta que descarguen sus carteras de deuda, estas ventas ponen en aprietos a los países afectados elevando su coste de financiación y sembrando dudas en torno a su solvencia. En todo caso, la compra de deuda pública es una alternativa de inversión más interesante que los depósitos y los pagarés bancarios ya que actualmente superan su rentabilidad y sigue siendo el activo más seguro del país por mucho que se desconfíe de la solvencia del Tesoro español. Piensen que una hipotética, y muy poco probable a nuestro juicio, quiebra del Tesoro se llevaría por delante a la mayor parte de las entidades de crédito del país, dejando además sin efecto la cobertura del Fondo de Garantía de Depósitos ante la magnitud del problema que se plantearía. Por otra parte, no esperen que estas entidades les recomienden invertir en deuda pública, ni les extrañe que les aconsejen no hacerlo, porque tienen que colocar sus depósitos y pagarés.
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